miércoles, 12 de diciembre de 2007

Recetario

Tengo la piel de naranja, los ojos de uva, la nariz de porrón
Los labios de cereza, cabello de lechuga y manos de alcachofa
Tengo las piernas de apio, vientre de panqueque, lengua de caramelo
Lágrimas de vino, caderas de pan y uñas de leche

Tengo senos de huevo, muslos de jamón y pies de pescado
corazón de manzana, pensamientos de palta y risa de caracol
Tengo el cuerpo de pera, dientes de ajo y risa de cebolla
cejas de espirales, orejas de alcanfor, pestañas de fusilli

Tengo la edad del pavo, potito de coliflor, huelo a mejillones
y francamente todo me importa una berenjena.

Vanilocua

impremeditaciones

Dulce pena que azota a una cenicienta degenerada que anuda en tus puntas castigos heroicos. En el aire se mece con violencia una rapiña malograda que busca el sabor dulce de su mancha.


Vanilocua

Abstracciones

La voz que pena en mí es mezclada con el veneno cuyo deleite es agradable después de la traición. Nació en mi pecho una flor que quiere vengar y desquitarse con tu amor. Si pudiera dejarte en el olvido, el sol se esparciría en mi cause y el viento de esta noche soplaría luengo y azorado.
Pero me encuentro dentro de mí huyendo de una puñalada que me tira el cielo, cubriéndome de pequeños papeles que componen algo que no entiendo y detengo mis manos en un seno religioso.
Ausente no me hallo en el tormento que me hace perder la hermosura , te has ido con el pecho lisonjero, las manos sin honor y con el embeleso perdido.
Se atropellaron las estrellas ese día. En el desvarío y la desconfianza no quise mirar tu partida. Mentiste sin miedo a lo que me causabas y te lanzaste infeliz al demonio de tu mujer.
Este deseo hirió en mí todas mis formas y le temí a la vida sin temor a la muerta. La ilusión se deshizo y me desquité con una luna que se alargaba. Ardía sospechosa y valiente en las brazas de quien no pudiera, solo por no llorar, solo por no reír.

Opúsculo

Si voy a iluminar mi enojo por las leyes estrenando mi desilusión, voy a ser persona ilimitada que se dice con poder sobrenatural. Porque la película es interminable y la acción no se interrumpe voy a intervenir y pondré una pausa a esta interrogante invisible.
Con el reloj andante aguardo en esta noche que expire mi maloliente corazón. Desesperado e indolente ya no sufre por tu esquivo sentir,solo galopa para no helar mi pecho.
No se si pienso en ti cuando escribo, o escribo pensando en ti. La mente se me enreda y mis ojos ven los tuyos. Cada vez que te veo, eres tú quien sostiene mi lápiz y aprisa y sin recursos hilvana frases lánguidas.
he comido sin saborear. La musica me alegró un poco pero luego, muy luego me contagió de nostalgía. Creo que cada rama que me sale del cuerpo es un recuerdo hecho pena.

Elogio de la locura

Elogio de la locura
Erasmo de Rotterdam
Habla la estulticia

Capítulo I

Diga lo que quiera de mí el común de los mortales, pues no ignoro cuán mal hablan de la Estulticia incluso los más estultos, soy, empero, aquélla, y precisamente la única que tiene poder para divertir a los dioses y a los hombres. Y de ello es prueba poderosa, y lo representa bien, el que apenas he comparecido ante esta copiosa reunión para dirigiros la palabra, todos los semblantes han reflejado de súbito nueva e insólita alegría, los entrecejos se han desarrugado y habéis aplaudido con carcajadas alegres y cordiales, por modo que, en verdad, todos los presentes me parecéis ebrios de néctar no exento de nepente, como los dioses homéricos, mientras antes estabais sentados con cara triste y apurada, como recién salidos del antro de Trofonio.
Al modo que, cuando el bello sol naciente muestra a las tierras su áureo rostro, o después de un áspero invierno el céfiro blando trae nueva primavera, parece que todas las cosas adquieran diversa faz, color distinto y les retorne la juventud, así apenas he aparecido yo, habéis mudado el gesto. Mi sola presencia ha podido conseguir, pues, lo que apenas logran los grandes oradores con un discurso lato y meditado que, a pesar de ello, no logra disipar el malhumor de los ánimos.



Vanilocua

Antonella Beatriz Cuevas Zambrano


Mi espacio para lo más intimo....


Datos personales

Mi foto
Chile
Experta en SUDOKU (NIVEL 9) Adicta a los chocolates Fisicamente: baja, trigueña, blanca, media gordita, ojos cafe, ni fea ni bonita (normal) Espiritualmente: creyente, solidaria, amante de los animales, la naturaleza y la familia. Mentalmente: a veces inestable, buen genio, llevable, poco amistosa, tolerante. Me agrada escribir, leer, escuchar musica, ver documentales, y hacer mándalas de relajación.